El lunes 29 de abril el obispo auxiliar de Valencia monseñor Esteban Escudero presidió, en la S.I. Catedral de Valencia, la misa de clausura del Año Santo Jubilar con motivo del sexto centenario de la muerte de San Vicente Ferrer. A las 10.00 horas dio comienzo la pontifical concelebrada por los obispos monseñor Manuel Ureña, arzobispo emérito de Zaragoza y monseñor Joan Piris, obispo emérito de Lerida. Predicó el dominico Alejandro López Ribao, que resaltó la labor evangelizadora del santo por parte de Europa.

pontifical

A las 12.00 horas y partiendo de la plaza del Ayuntamiento comenzó la Ofrenda al Santo que recorrió la calle San Vicente, plaza de la Reina, calle de la Paz, para finalizar en la Casa Natalicia en la calle del Mar donde estaba instalado el tapiz floral, obra del artista Miguel Galbis, que reproducía la portada del Libro Oficial de las Fiestas Vicentinas de 2019. Una vez realizada la ofrenda floral dentro de la casa natalicia la Honorable Clavariesa de 2019 Mariví Borrell rezó una oración al santo.

En la plaza de Tetuán la Honorable Clavariesa y el vicepresidente primero de la JCV, José Miguel López, depositaron, en nombre de todos los vicentinos, una corona de laurel a los pies de la imagen del santo. Finalizó el acto con el disparo de una mascletá en la Plaza de Tetuán. La ofrenda contó con una amplia representación de todos los Altares y asociaciones vicentinas, la Reina del Ateneo Mercantil de Valencia, la Regina dels Jocs Florals acompañada por su corte de amor, las Falleras Mayores de Valencia, Honorables Clavariesas de años anteriores y Mariví Borrell, HC 2019.

Ya entrada la tarde, a las 19.00 horas, por la puerta de los hierros de la catedral salió la solemne Procesión General en honor al Santo presidida por el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. En su recorrido realizó las tres estaciones en los lugares vicentinos, Convento de Santo Domingo, la Casa Natalicia y la Pila Bautismal de San Vicente Ferrer en la parroquia de San Esteban. La festividad concluyó con la representación de los milacres y la bajada de las imágenes del Santo en los distintos altares de la ciudad.